¿Sabías que la exposición constante al ruido es una de las principales causas de pérdida auditiva después del envejecimiento?

Alrededor de un tercio de las personas entre las edades de 65 y 75 años tienen pérdida auditiva, y aproximadamente la mitad de las personas mayores de 75 años tienen dificultades para oír. Asimismo, es posible también que parte de la causa de la pérdida auditiva relacionada con la edad sea debida a la acumulación de daños por ruido a lo largo de la vida.

Otros factores como la genética, los cambios en el oído interno y en las vías neuronales entre el oído y el cerebro también pueden afectar la audición con el tiempo.

En la sociedad actual, el ruido es uno de los contaminantes ambientales más importantes, conocidos como contaminantes invisibles. Se ignora el impacto que la exposición prolongada al ruido tiene sobre la salud en general y la audición en particular.

El conocimiento es el primer paso para reducir las emisiones de ruido y tomar las medidas adecuadas para mitigar su impacto. El tráfico es la principal fuente de ruido, tanto en las grandes como en las pequeñas ciudades, seguido de los aviones, los trenes, las actividades industriales y de ocio. 

Sin embargo, estamos expuestos a diferentes ruidos a diario y no somos conscientes de su daño. Por ejemplo, un secador de pelo tiene unos 80 decibelios (dB); el claxon del coche tiene unos 110 dB; conciertos o ambulancias rondan los 120 dB…

Todo este ruido puede provocar pérdida de audición, incluso si pasan desapercibidos y progresan muy lentamente. Cuanto más fuerte es el sonido, más rápida será la pérdida.

El máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud es de 65 decibelios, y superamos ese límite todos los días. Ten en cuenta que la exposición prolongada o repetida a sonidos por encima de los 85 decibelios puede causar pérdida de audición.

En la sociedad actual, las medidas contra el ruido son cada vez más difíciles. Sin embargo, existen pequeños hábitos que puedes implementar a nivel personal para proteger tus oídos y evitar la pérdida de audición y otros problemas:

  • Conocer los decibelios del ruido ambiental y los ruidos pueden dañar tus oídos.
  • Cuando nos encontremos en zonas donde se excedan los niveles de ruido recomendados durante largos periodos de tiempo, utilizar tapones de protección adecuados con filtros que atenúan hasta 25 dB.
Nivel de atenuación por frecuencias: protectores de ruido.
  • Tener especial cuidado al practicar actividades como la caza (protector con supresor de ruidos de impacto) o deportes de motor, protegiendo el oído con tapones a medida especiales para esa actividad (todos disponibles en Puntolab Audición).
  • Utilizar el volumen adecuado al escuchar música, radio o televisión. 
  • Si utilizas auriculares para escuchar música:
    • No excedas el 60 % del volumen máximo del dispositivo.
    • Utiliza los auriculares menos de 60 minutos al día.
  • Utiliza auriculares por vía ósea o gafas con altavoces (disponibles en Puntolab Audición).

La pérdida auditiva inducida por ruido puede desarrollarse de manera lenta, gradual o repentina. A continuación, se muestra una lista detallada de las sensaciones atribuidas a la pérdida auditiva inducida por el ruido:

  • Dificultad para oír sonidos de alta frecuencia; por ejemplo, hornos microondas, intermitentes del coche, etc.
  • Dificultad para oír o entender a otros cuando hay ruido de fondo o cuando varias personas hablan al mismo tiempo. 
  • Problemas para reconocer consonantes de alta frecuencia como “s”, “f”, “g”, “t” y “z”.
  • Sensación de dolor o de zumbido después de la exposición al ruido.
  • Taponamiento o zumbido después de un concierto o de estar en un ambiente ruidoso.
  • Tinnitus o acúfenos (zumbidos en los oídos o cabeza). Pueden desaparecer con el tiempo o persistir.

La prevención es clave para mantener una buena salud auditiva. Una opción es protegerse los oídos con tapones protectores y evitar zonas especialmente peligrosas. También recomendamos que te revises la audición con regularidad o cuando tengas un problema.   

Si experimentas alguna de estas sensaciones o notas que has perdido audición, ven a Puntolab Audición. Revisaremos tu audición de manera gratuita y, a través de nuestra sala de sonidos Puntolab, expondremos tu audición a los entornos sonoros más habituales de tu vida cotidiana para conocer en detalle y profundidad tu estado auditivo.