El uso de audífonos supone un antes y un después en nuestra calidad de vida, pero como casi todo cambio, requiere un tiempo de adaptación.

Para empezar, es conveniente tener unas expectativas de uso  realistas; es decir, saber que los audífonos nos van a ayudar a oír mejor y nos van a cambiar la vida para bien; sin embargo, hay que tener en cuenta que no nos proporcionarán una audición perfecta, ni restaurarán la que teníamos antes. Aun así, merece mucho la pena su uso o, mejor  dicho, es lo más conveniente en todos los casos, independientemente de la edad que tengamos.

La primera vez que utilizamos unos audífonos, tenemos la sensación de que los sonidos son demasiado fuertes; llegando incluso a percibir ruidos que parecen nuevos o que hace mucho que no escuchábamos. Esto es muy normal: como casi todo lo nuevo, necesitamos práctica y hábito de uso para aprender y concentrarnos en los sonidos que deseamos oír.

La razón principal es que el cerebro necesita tiempo para acostumbrarse al habla y a los sonidos que antes no podía oír y, de ahí, la importancia de la paciencia y de la constancia durante las primeras semanas.

En Puntolab, somos muy conscientes de este proceso de adaptación, así que durante las primeras semanas (y siempre que lo necesites) estaremos pendientes y disponibles para prestarte nuestro apoyo y servirte de guía en este nuevo camino, que supondrá un antes y un después en tu calidad de vida.

Dani y Raquel se van a encargar de ir adaptando tus audífonos para que te sientas lo más cómodo posible, así como de resolver cuantas dudas te surjan durante todo el proceso para que no te sientas solo. 

La primera semana de uso es la más importante. Como decíamos al principio, se trata de ir adaptándose poco a poco y, por tanto, el volumen  y las frecuencias se irán ajustando de forma gradual.

Durante la primera semana, es fundamental utilizar los audífonos tanto como sea posible; eso sí, mejor en entornos tranquilos y sin mucho ruido de fondo. Asimismo, es importante, durante los primeros días, entablar conversaciones individuales o ver programas en la tele con un solo interlocutor. Poco a poco y durante los siguientes días (siempre en la primera semana), recomendamos empezar a utilizar los audífonos en otros entornos más ruidosos y así reconocer mejor otros sonidos, por ejemplo, en la calle, en el súper, en un restaurante, etc.

Adaptarse a estos entornos será un poco más difícil, pero con paciencia y un poco de tiempo, te irás amoldando sin problemas y, además, aprenderás a conocer qué ajustes del audífono funcionan mejor en una u otra situación. 

Lo importante y fundamental en esta primera semana es no dejar de usarlos, porque, cuanto más los uses, más rápida será tu adaptación y, por tanto, tu calidad de vida mejorará antes.

Durante la segunda semana de uso, te haremos más ajustes. Tendrás una cita con Dani o Raquel para identificar los sonidos más molestos y los que te cuesta percibir, y así iremos ajustando los audífonos hasta conseguir que te sientas completamente cómodo. 

Llegados a la tercera semana, y si todo ha ido según lo previsto, ¡entonces sí!, ya te adaptamos el audífono al 100 % de la pérdida para que puedas entender con total claridad y sin ruidos.

En Puntolab te acompañamos y guiamos durante todo el proceso, y te enseñamos todas las pautas para que puedas sacar el máximo rendimiento a los audífonos: cómo poner y quitar los audífonos, cómo cambiar las pilas, cómo recargarlos, cómo utilizar los audífonos con el móvil o con otros dispositivos electrónicos, etc. Te damos además consejos de limpieza y mantenimiento para que la vida útil de tus audífonos sea larga y en buen estado.

Así que, para terminar, no olvides que el objetivo principal de los audífonos es mejorar tu calidad de vida, y en Puntolab Audición te acompañamos, te escuchamos, te enseñamos para hacer del proceso una travesía fácil y para que saques el mayor provecho de una gran experiencia.

Puntolab Audición, tu centro auditivo con un punto diferente.